Diálogo imaginario con el autor de la crítica La mirada errònia

2019-05-27

Aquí la crítica aparecida en el País

  • Mire usted, señor, derechos de estas dos mujeres no van en contra de los derechos de nadie. Me imagino que tampoco alcanza a entender que el amor al saber a Hipatia le costara morir lapidada. Por cierto, como se explica que existiera una filósofa neoplatónica en pleno Siglo IV. ¿No cree que una mujer debería volverse loca por el conflicto que supone querer aprender como si fuera un hombre en esa época inconcebible? A ver, si Hipatia fuera un personaje de Call me by your name, aún, porque son unos enamorados de la cosa griega y que una mujer estudie, no desentona y punto. Pero en el siglo IV... Creo que tendría que escribir un artículo sobre que Hipatia no existió, no pudo existir. La película de Coixet que es una película que habla de la libertad, de los derechos inalienables de las personas.
  • A ver señora, como es posible que durante el proceso de conocimiento mutuo ninguna de las protagonistas se plantee dudas de lo que está experimentado, no sienta conflicto interior, no estén atormentadas, llorando por las esquinas. Un poco de rigor histórico señoras.
  • Sí, está es la historia que tal vez a usted le pueda interesar. Unas mujeres sufrientes, rezando a la Virgen por sus deseos tan diabólicos. Y le aseguro que esta historia nos la han explicado muchas veces. Estamos muy cansadas de aparecer como víctimas, se han hecho enciclopedias, vea usted los cinco volúmenes de Historia de las mujeres, y verá todo lo impedidas, denostadas, machacadas y deterioradas que nos tenían. Pero bien mirado, ¡está usted tan seguro de lo que puede o no llegar a sentir una mujer, maestra, hace tan pocos años? ¿Es usted quien nos lo tiene que decir, quien nos lo tiene que explicar? Cree realmente que la única manera de vivir la homosexualidad es la que representa El pozo de la soledad escrita por Radclcyffle Hall. No subestime lo que puede pensar, sentir, vivir, una mujer, en el siglo que sea. Ya tenemos indicios que no son mujeres comunes, si fueron maestras y se atrevieron a casarse.
  • ¡Pero no me negara usted que en una aldea de España pueden vivir esa espontaneidad inconcebible!
  • Inconcebible para su mirada, su mirada limitadora y estrecha. Por su tesis, Safo, ¿cómo sería posible? Un mundo tan patriarcal - lea usted el libro Diosas, rameras, esposas y esclavas de Sara B. Pomeroy. - Sepa usted que somos posibles siempre, porque somos más de la mitad de la humanidad y de nosotras se puede esperar todo, en el amor, en la filosofía, en la historia, en la literatura, e incluso en el cine, afortunadamente. Lo único que aún no se puede esperar de nosotras es que leamos una crítica tan injusta y tan mal argumentada sin rechistar. Y sin reírnos.