Ser más que un hombre

2017-10-11

Il s'agit pour moi d'être plus que un homme
Zenón
Cuantas veces me saltaron las lágrimas, las lágrimas
Por ser más que un hombre
Noches del mes de junio.

Jaime Gil de Biedma
Zenón. En mi opinión, Marguerite Yourcenar elabora cumbres de comprensión humanas a través de su obra. Si pudiéramos mirar la historia humana como un paisaje montañoso, los personajes creados por Yourcenar despegarían hacia las cotas más elevadas del espíritu humano.
Para Zenón, el aventurero del saber, el paisaje del mundo está desierto de jefes de estados y de príncipes, por un lado, ve el país de Mirandola, y del otro, el país de Avicena y quisiera que Dios subiera dilatar el corazón humano a la medida de toda la vida. Qué deseo más bello, sentir que queremos y formamos parte de ese todo que nos rodea.
Zenón, construido a partir de modelos históricos (Velase, Parcelse, Leonardo da Vinci, Erasmo ..). Filósofo, médico, alquimista e inventor de máquinas en el siglo XV, dice textualmente "Le monde est grande, plaise à Celui quien Este peut-être de dilatar le coeur humain à la mida de toute la vie", una frase que además de estar inscrita en la lápida de la autora, comparte formas de comprender el universo tan antiguas como las que encontramos en el Himno al Sol, compuesto por Amenofis IV, faraón del Nuevo Egipto que pretende una transformación religiosa que acaba en quiebra. Escribe: "Único Dios, porque no tienes igual, tú que has creado la tierra de tu corazón". Comprender va más allá de pensar con el intelecto • intelecto, es abrazar el mundo como la propia extensión de una misma.
Estos picos de comprensión humana están siempre contextualizados y, por tanto, en cierto modo determinados por la época histórica que les ha tocado vivir. A pesar de ello coinciden con este sentido de ver la realidad, y si es posible amarla. En su sentido de la justicia. La historia, y también al azar de toda vida humana, delimitarían el espacio que hay entre "las manos que te he puesto" a la Oratio de hominis dignitate: tú, nula Angustiis coercitus, pro tuo arbitrio, in cuius manu te pongo, tibi Illam praefinies. Tú, que no tienes hito que te limite, por tu propio arbitrio, entre las manos de lo que te he puesto, te defines tú mismo.
La alquimia también es un saber remoto y oscuro para los no iniciados. Quizás procede de los antiguos pobladores del Neolítico cuando descubrieron en las posibilidades hechiceras de los metales, con mezclas como el cobre y el estaño para crear el bronce.
También Yourcenar práctica con la alquimia del arte con su Gran Obra.